jueves, 21 de febrero de 2008

Capítulo V: El Cerebro

Bueno la cosa es así: Majo quería entrar en una agencia.
No en cualquier agencia, en una en especial. TBWA. Donde el dir creativo es Andy Blood que es un tipo que, por lo que me contaron, es un buenaonda y qué se yo. Además la agencia es grossa acá.

Pero majo no quería mandar el curriculum así nomás para que a nadie le interesara y quedara archivado o sea usado para secar el paraguas de la recepcionista.
Entonces le regaló su cerebro a Andy Blood. Le llevó una caja y le dijo "tomá Andy Blood, acá tenés mi cerebro, todo tuyo. Adentro vas a ver dos cds con mi portfolio, osea las cosas que puede producir ese cerebro. Decí que una látima que no te sirve si no tenés a la cabeza y al cuerpo que lo saben usar. Así que si lo querés usar, me vas a tener que llamar"



Y Andy Blood me llamó y me invitó a tomar un café.

Pero el no tomó café, me mintió, para mí tenía otras intenciones el tipo este.

Yo me tomé un latte, y no sabia cómo abrir el vasito PRO de los lugares de café del primer mundo, así que tomé de la tapita. Todavía no sé si se tenía que abrir o si la gente normal toma de la tapita (¿cómo le ponen azúcar?).

Bueno cuestión que los que me contaron que era un buenaonda tenían razón.
Me dijo que no podía creer que me estaba conociendo. Y yo pensaba...eeehh... el grosos sos vos, no yo. Pero igual me tomé la atribución de creerme mil un poco.
Hablamos de "la vida itself" y le conté de argentina y por qué venía de una realidá que me hace ver las cosas desde otro ángulo. Le conté de castells y su comedor en medio de puerto madero, de los cartoneros, del aeropuerto de anillaco, de la bolocco. Y le conté de lo que era estar sola con mi ambición en un lugar donde no era nadie. De que había elegido NZ porque como es una isla, la gente tiene más tiempo porque no son tantos como en europa o argentina. Y de que la gente me miró medio raro porque me estaba yendo al culo del mundo. Y Andy Blood sufrió una regresión y me contó de cuando él vino acá hace 10 años. Me contó que es inglés. ¡Inglés! ahora entiendo todo.

Y bueno,
el final lo dejo abierto cual novela para que vuelvan a entrar a mi blog.

miércoles, 20 de febrero de 2008

PECADO

El otro día me metí en una disqueía.
No tenía por qué hacer eso! Me quiero matar! No gasté ni un peso, pero tienen DE TODO.
Todas las bandas IMPOSIBLES de conseguir en Argentina, están acá.
tooooooooooodo lo que te imagines, es terrible, es lo peor que me puede pasar. Todos los discos inéditos de lo que quieras estaban, así como si nada. Buscaba cualquier banda y estaba!
Las disquerías de acá son una calumnia, porque son de verdad.
Las odio.

viernes, 15 de febrero de 2008

No` habia hecho este comentario Parte 1

En Nueva Zelanda los billetes son de plástico.
Posta.
Y más grandes que los dolares
se me doblan todos en la billetera.

jueves, 14 de febrero de 2008

Capitulo IV: Las dos vietnamitas

Empiezo con reflexión: Digamos algo así como que uno cuando empieza de cero en un lugar es como un bicho extraño para todos. Tanto para los que recién te conocen como para los que se quedaron allá. Todos quieren saber muchas cosas, y a veces falta creatividad para contarlas.

Nadie deja de ser rutinario por hacer algo que la mayoría quizás no hace.


Listo.
Me peleo todo el día con Yen. La mina no para de gritar. Ayer me gritó porque se volaron tres servilletas de la mesa. Y yo la pongo en su lugar, quien sos Yen, eh.
La otra vietnamita, Hang, es... cómo decirlo? es una VIRGEN. Es la típica que reprime algún aspecto de su vida porque no puede ser más H-I-N-C-H-A-P-E-L-O-T-A-S. Es la típica nena NERD del colegio que todavía no le cazó la onda a LA VIDA. Pero imaginate cómo son las cosas, ella dice que trabajando dos años acá se puede ir a vivir tranquila 20 años a Vietnam. Y casi que le creo. Hay países que están peor que nosotros. El otro día Rapa un argentino que conocí por ahí me dijo que Vietnam está como si la guerra hubiera sido ayer. WOW.

Yo quiero ir a Vietnam mas adelante. Y a Tailandia y a Singapur a comprarme un iPod que me ande, la reputaparió.

jueves, 7 de febrero de 2008

Capitulo III: Neptune’s

Neptune’s bar es el restaurante de la vietnamita Yan. Queda en Princess Whart, el lugar es algo asi como “los restaurantes del puerto”. El Auckland hay un barco cada 6 personas. Saca la cuenta y después vas a llegar a dos conclusiones parecidas a las mias>
1. el puerto es muy grande y hay cualquier cantidad de gente.
2. Que hijos de puta, uno cada 6.
Pero al pedo tengo permiso para trabajar y CUIL y esas cosas, porque estoy en el mas negro de los negros. Ni contrato ni nada, solo firmo una planilla para ver a la hora que llego y a la hora que me voy. Nada de aportes, de seguro o de lo que sea.
Hoy es mi tercer dia. Pero desesperadamente emprendere una búsqueda para un futuro mejor. O minimamente en blanco. O lo que sea.
No banco a las vietnamitas y su trabajo explotador. Pero es lo que hay. Por el momento.

Capitulo II: El Oceanic.

El Oceanic merece un capitulo aparte por ser lugar indiscutido de bajon. Si viniste a Auckland, pisaste el Oceanic. Es asi, no hay otra. Es el hostel mas barato y negrero que se te pueda ocurrir. Yo estuve una semana ahí, compartiendo cuarto con una inglesa, una brasilera y su novio kiwi, un tal John que estaba metido de canuto en el cuarto de mujeres para no pagar otra cama. A este tal John le encantaba el futbol, el che guevara, andar en toalla por la vida y hacerlo con la brasilera justo cuando yo entraba al cuarto. Una vez los vi.
Si bajas a la cocina te encontras con hindues (otro pueblo instaladisimo en NZ ademas de los ponjos), brasileros –que estan ilegales porque no tienen permisos para trabajar -, mas argentinos ratas como vos, chilenos, y quiza un par de chinos empobrecidos. Pero de cualquier raza, los mas oscuros que te puedas imaginar. Los mas normales son los que estan en la misma que vos.
El Oceanic es el lugar adonde todo el mundo va queriendo huir del vacio negro de la billetera pero después huyen del negro que te vacia lo que te queda.
Pero el Oceanic es asi, inevitable.

Y lo que es mas lamentable,
Siempre, pero siempre
…se vuelve.

Capitulo I: Little City Auckland. Primera Impresión

En auckland la gente habla el idioma que se le canta.
De repente, si me despierto en africana mode, puedo hablar africano que en las calles de Auckland esta todo bien. Y seguramente venga algun africano y me reconozca y nos hagamos amigos.
Porque asi son las cosas aca. Uno no respeta la identidad del lugar porque, lamentablemente, no tiene identidad. Por lo menos la ciudad mas cosmopolita de New Zealand. Hay mas hosteles para “backpackers” que cafes. Y hay un McDonalds y un Burger King por cada cuadra. Wendys vi uno solo. Y en Burger trabajan a lo yankee mode…te regalan el segundo vaso de coca.
Auckland QUIERE SER. Es una ciudad de no mas de un kilometro cuadrado con edificios modernos concentrados en 6 o 7 cuadras centricas. En tres horas te recorriste todo. Facil, como la mayoria de las cosas aca. Viniendo de Argentina parece que no entendieramos ese concepto, pero aca un tramite es facil, una cuenta en un banco es facil, un servicio de telefonos es facil, no hay letras chicas, hay una ponja que te explica todo con un ingles maquillado.
Las cosas se te hacen faciles tambien. En la biblioteca publica tienen 30 computadoras con internet gratis. Tenes hasta tres horas por dia, en cuentas de a una hora. La compania de telefonos te regala 15 dolares de credito cuando te compras la tarjeta. El banco no te cobra si abris una cuenta de ahorros. Cosas que para nosotros –el tercer mundo- resultan imposibles.
A veces me siento en singapur o por ahí. Porque hay mas orientales que cualquier otra cosa. Es verdad esto de que los chinos se reproducen a lo loco, en cada esquina son mas y mas. Mi primera jefa es una vietnamita que tiene un carácter de mierda. Se llama Yan y grita mas que una novia histerica. La otra vietnamita se llama Han, otra podrida. Pero en el fondo son buena onda, cada dos dias o tres sonrien y todo.