domingo, 19 de enero de 2014

Entrando en Asia

Malasia, ese país alojante de las míticas Torres Petronas en su capital Mrs Kuala Lumpur y compuesto de una parte peninsular y media isla que comparte con Indonesia y Brunei (dato: las torres petronas las construyó un Argentino, César Pelli, tucumano, vive, creo que ahora está con el proyecto de las nuevas twin towers de NiuIórk... no pasa Malayo que no le tire ese comentario)

Malasia, país asiático. Acá hay 50% malayos, 40% chinos y 10% Indios (parecen muchos más los indios) Mi primer país asiático.

Malasia, país musulmán. De hajibs (voy a doblechequear en google si lo escribí bien.. ah no, Hijab) y de polleras largas. NO turbantes, los turbantes los usan los árabes. Mi primer país musulmán.

Malasia, país con rey (aunque el rey no sirve para una mierda) y Sultanes. Mi primer país Monárquico.

Malasia... me hacés mal a la panza.

Con tus noodles y tu fried rice y las especias de india y las  sopas malayas y el Durian y los patos asados y las mierdas esas Koreanas que son como un repollo que te prende fuego la boca.

Me recibiste en un hotel de putas ladyboys y lluvia incesante a las 5 de la tarde.
Me recibiste en medio de Deepavali, un festival Hindú que no sé que es porque el único día que tenía para verlo, llovía. Y en little india no pasa nada cuando llueve.
Me recibiste con un calor que sólo pueden explicar las personas que a) viajaron por el sudeste asiático o b) los encerraron en un sauna por tres meses.

Malasia... me recibiste con todo esto que no sé y no conozco. Con todo esto que quiero que me insertes en la cabeza, con el mundo como podría haber sido para mí si en vez de Argentina hubiera nacido en Malasia. Con una historia prostituta de invasiones Inglesas, Holandesas, Portuguesas (quién mandó a los portugueses a Malasia?) y hasta Japonesa por unos años.

Y con los títulos que te otorga el rey pero no son de nobleza. Si te portás bien, el rey te concede el título de Dato, después Dato Sri, Yang Berhabang, Tan Sri, Tun. Hay gente que su nombre tiene tres renglones. Ajunto imagen.



Malasia, me recibiste.
Y yo me puse cómoda.

No puedo decir que nos entendemos todavía,  yo soy tu estudiante de intercambio en alguna clase histórica. Vos sos la amiga de mi tía que vive afuera y vino a tomar té un sábado a la tarde.

Vos tomás te. Yo tomo café.
Vos hablás Bahasa Malay, o chino, o hindi, o inglés. Yo hablo castellano, o inglés.
Vos estás dividida en dos, entre tu parte pegada a la tierra y tu parte que flota en el océano. Yo, definitivamente, también.
No todo es tan distinto entre nosotras.

Y vos sos la razón por la que viajo. Todo en vos es nuevo y todo en vos ha de aprenderse. Y vos no me lo das, no me la hacés fácil. Pero me ponés a gente enfrente que me puede ir explicando de a poco.

Como por ejemplo este no es Buda, por dios, no, no es.
Es Lord Murugan, el segundo hijo de Lord Shiva, el Dios Hindí de la destrucción, que cierra el círculo de las cosas (los otros dos son Brahma, el de la creación y Vishnu, el que te protege en vida)

Eso no lo hubiera aprendido nunca si no pisaba tu suelo, Malasia.


Quote del día: (mirando Star Wars) "Claro, Darth Maul tiene el sable más largo porque es negro" By Juanjo, el diplomático posta.

1 comentario:

Denise Apestegui dijo...

que genia majo!!!!!! espero con ansias el "que mierda hago aca"